Cuando empezamos a opositar, muchas veces creemos que el temario es algo que tenemos que memorizar tal cual lo compramos: páginas y páginas de teoría escrita por otra persona, con su estilo, su estructura y su forma de entender la educación. Pero pronto descubrimos que, para destacar en una oposición, nuestro temario no puede ser un copia-pega. Tiene que ser propio, personal, actualizado, coherente y único..
Crear tu temario no es solo estudiar: es construir tu manera de entender la Educación Infantil.
⭐ ¿Por qué es tan importante escribir tus propios temas?
1. Porque el tribunal quiere escucharte a TI
Quieren ver cómo piensas, cómo conectas ideas, cómo entiendes la realidad del aula.
Un temario personal demuestra que eres una maestra consciente, reflexiva y actualizada.
2. Porque la educación está viva y cambia
La legislación cambia, las metodologías evolucionan, aparecen nuevos autores, nuevas investigaciones y nuevas realidades en el aula.
Si no actualizamos el temario, nos quedamos atrás.
3. Porque escribir te ayuda a comprender de verdad
No es lo mismo leer que elaborar.
Cuando escribes, reorganizas, sintetizas, cuestionas, eliges y conectas.
Ahí es donde realmente aprendes.
4. Porque tu temario debe tener tu esencia
Tu forma de pensar, tus experiencias, tu manera de expresar ideas.
Eso te hace única ante el tribunal.
📝 Cómo crear tus propios temas paso a paso
1️⃣ Lee varias versiones del mismo tema
No te quedes con una sola. Busca diferentes academias, manuales, PDFs y resúmenes. Esto te ayudará a ver:
- qué puntos son comunes
- qué enfoques aporta cada uno
- qué estructura es más clara
- qué contenidos realmente importan
2️⃣ Identifica la legislación vigente
Incluye:
- LOMLOE
- Decretos de currículo de tu comunidad
- Órdenes y resoluciones educativas actuales
No hace falta memorizar números, pero sí referenciar la normativa cuando aporta coherencia.
3️⃣ Incorpora autores y corrientes pedagógicas
Ejemplos:
- Montessori, Dewey, Vygotsky, Bruner
- Malaguzzi, Wallon, Gardner, Emmi Pikler
- Reggio Emilia, metodologías activas (ABP, rincones, aprendizaje cooperativo, gamificación, pensamiento visual…)
No se trata de llenar el tema de nombres, sino de citar autores cuando aportan sentido, conectar teoría con práctica y demostrar comprensión pedagógica.
4️⃣ Relaciona teoría y práctica
Después de cada bloque teórico, pregúntate:
- ¿Cómo se ve esto en el aula?
- ¿Cómo lo aplicaría en una situación de aprendizaje?
Ejemplos:
- “En el aula de Infantil esto se concreta en…”
- “Un ejemplo práctico sería…”
- “Esto se relaciona directamente con…”
5️⃣ Escribe el tema con tu propia estructura
Una estructura clara es tu mejor aliada. Por ejemplo:
- Introducción conectada a la vida del aula
- Desarrollo en bloques con títulos claros
- Relación con la legislación
- Aporte de autores
- Aterrizaje en la práctica real
- Conclusión personal y profesional
6️⃣ Actualiza tu temario periódicamente
Revisa si hay normativa nueva, añade metodologías actuales, incorpora referencias recientes y ajusta el lenguaje a tu estilo. Poco a poco tu temario se convierte en algo vivo.
🌟 Lo más importante: tu temario no tiene que ser perfecto. Tiene que ser honesto, trabajado y coherente. Cuando el tribunal te escuche, debe sentir que estás hablando desde el conocimiento, pero también desde la experiencia y la reflexión personal. Ese es tu valor diferencial.
